Soy Ana, farmacéutica y vecina del Guinardó, y desde hace más de 10 años tengo el privilegio de estar al frente de una de las farmacias más antiguas y queridas del barrio. Aquí he crecido profesional y personalmente, escuchado cada día historias, preocupaciones y necesidades de quienes confiáis en nosotros.
Con el tiempo, me he dado cuenta de algo que se repetía especialmente entre las mujeres: muchas llegaban con dudas, con síntomas tratados de forma aislada, sin una visión global ni un espacio donde sentirse realmente escuchadas.
Por eso, sin dejar de cuidar con la misma dedicación a todos nuestros pacientes, he decidido crear un espacio específico para nosotras. Un lugar seguro, cercano y profesional, donde poder acompañarte en las distintas etapas de tu vida, con una mirada integrativa y personalizada.
Porque cuidarse va mucho más allá de tomar un medicamento: empieza por sentirse comprendida.
Auxiliar de farmacia
Una de las últimas incorporaciones al equipo. Desde joven siempre tuvo claro que su pasión era trabajar ayudando a las personas. Siempre dispuesta a escuchar y a ayudarte a encontrar la mejor solución a tus necesidades.
Farmacéutica sustituta